Botones de oro

Botones de oro

Botones de oro

De los vestidos que lo hacen a uno feliz.

Éste lo compré hace casi 10 años con mi amiga Nina en una tiendita en París, cuando se suponía que debíamos estar recorriendo los monumentos históricos de la ciudad para un trabajo de clase. Los aretes los compré con Rayna para conmemorar los últimos tres años, pasados entre Cooper Hewitt y el Met, convirtiéndome poco a poco en la historiadora del traje que hoy me considero. Y las flores del tatuaje son una oda a otra de las grandes amigas que vivió conmigo el proceso y que la vida – porque ella es así a veces – hace poco me quitó.

Como feminista e historiadora del traje, me paso los días pensando en cómo las mujeres del pasado usaron sus vestidos para comunicar su identidad o rebelarse al patriarcado. Pero el armazón del vestido es, a veces, simplemente la fuerza moral que uno necesita para enfrentar el mundo en los días más difíciles. Y esto es lo que mi vestido amarillo, mis aretes estilo Mughal y mi (nuevo) tatuaje son para mí.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s