Sobre las tetas de Emma Watson y el feminismo

Moda Feminista
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Emma Watson fotografiada por Tim Walker para Vanity Fair (marzo de 2017)

Hace algunos días, Vanity Fair reveló una nueva portada de Emma Watson, Rebel Belle (recomendadísimo así esté en inglés, entre otras, por las fotos), incluyendo una foto que, además de despertar controversia sobre el feminismo de la actriz, también descubre lo que es, en mi opinión, uno de los debates más importantes sobre el feminismo actual.

En la foto, tomada por Tim Walker, Watson posa con una chaqueta bolero blanca sobre los hombros, cubriendo sus senos a medias. Para muchos, haber posado semidesnuda en una revista popular es la antítesis de los estándares feministas a los que ella dice adherirse; es una hipocresía, que muestra lo mala feminista que es.

Sara Berman's Closet American Wing Metropolitan Museum of Art Nueva York

El Clóset de Sara Berman en el Museo Metropolitano de NY

Moda en museos

La moda. Tal vez lo que más me fascina de ella es su capacidad para comunicar: con la ropa que escogemos ponernos enviamos mensajes al mundo sobre quiénes somos, qué pensamos, cómo vemos el mundo. Pero la moda—la ropa que usamos—también es reinvención. En momentos de cambio, es la moda, con nuestro proceso de vestir, uno de los instrumentos esenciales en la creación y expresión de una nueva identidad.

Sara Berman's Closet American Wing Metropolitan Museum of Art Nueva York

Vista de la exposición “Sara Berman’s Closet”, organizada por el American Wing del Metropolitan Museum of Art (Nueva York). Fotografía de Laura Beltran-Rubio.

El closet de Sara Berman (1920–2004), expuesto en el Museo Metropolitano de Nueva York, revela la historia de la vida de esta mujer, de su reinvención.

¿Celebrando a la mujer?

Moda Feminista

8 de marzo. Día internacional de la mujer.

Por algún motivo, posiblemente ligado al poder infalible del patriarcado que me vio crecer, este día trae el recuerdo vago de una extraña tradición celebrada por primera vez en la infancia: rosas, palabras cursis, frases vacías sobre el poder femenino. Una tradición a la que, hace ya varios años, me le rebelé, y gracias a la cual, año tras año, en esta fecha, sigo recibiendo el mismo mensaje de mi mamá:

Ya sé que no te gusta que te lo diga, pero feliz día de la mujer. [Foto de una rosa, acompañada de alguna frase cursi sobre la belleza femenina.]

No es que no me guste, maui. Es que el día de la mujer, si lo vamos a celebrar, tiene que ir más allá de la superficie y de la belleza de la rosa.