L de Luis XIV, el Rey Sol

Luis XIV nació en Saint-Germain-en-Laye (Francia) en 1638. Accedió al trono a los 4 años, tras la muerte de su padre, y recibió su educación de su madre, la reina regente Ana de Austria, y de su padrino, el Cardenal Mazarin. Su reino es conocido como “El Gran Siglo” de la historia francesa, asociado por siempre con la imagen del monarca absoluto y un Estado fuerte y centralizado.

En 1682, Luis XIV trasladó la real corte francesa al Palacio de Versalles —símbolo definitivo de su poder y su influencia en Europa—, a unos 12 kilómetros de París. Allí, el Rey Sol comenzó la larga tarea de capitalizar sobre la naturaleza francesa y teatral de la moda. Versalles se convirtió en el centro mundial del esplendor sartorial y la cuna de la alta costura tal y como la conocemos hoy. Y la moda, bajo el mandato de este excéntrico rey, se convirtió en el símbolo de la riqueza, el lujo y el poder del estado francés.

La moda en la corte del Rey Sol

Cuando Luis XIV llegó al trono en 1643, la capital mundial de la moda no era París, sino Madrid. Con ella reinaban las modas austeras y rígidas de los españoles. Pero pronto el rey se propuso cambiar esta situación y, a lo largo de su reino, logró hacer de París el epicentro global de la moda.

La clave del éxito fue su ministro de finanzas, Jean-Baptiste Colbert (1619–83), quien aseguraba que “la moda era para Francia lo que las minas de oro del Perú eran para España” —es decir, una fuente aparentemente interminable de riqueza y poder.

Colbert era fiel creyente de la doctrina mercantilista que veía en la expansión del comercio la clave para la riqueza del Estado. Así, el gobierno adquirió un rol importante en el funcionamiento de la economía, promoviendo ciertas industrias nuevas, estableciendo empresas estatales y concediendo monopolios a los agentes que garantizaran el incremento en la producción y el comercio. El conjunto de políticas mercantilistas impulsadas por Colbert, que buscaron promover las industrias del lujo en Francia y la ostentación y la imitación entre sus ciudadanos se conocieron como “Colbertismo”.

La principal motivación económica del Colbertismo fue la centralización de la manufactura de productos de lujo —incluyendo tejidos, vestidos y joyas— en París y el crecimiento de las industrias domésticas, al mismo tiempo que se promovía la exportación de productos franceses y se limitaba —a través de leyes suntuarias— la importación de productos extranjeros.

Además, con las estrictas normas de etiqueta impuestas por Luis XIV a los miembros de su corte en Versalles —que incluían varios cambios de ropa al día, acorde con los distintos eventos de la vida en el palacio, y con distintas tendencias para cada estación—, se aseguraba la demanda estable de productos de moda en el reino. Los cambios en la moda eran planeados y efectuados por el rey, a quien todos querían copiar. Y así, se logró mantener un ritmo de consumo de moda estable en Versalles, que no tardó en extenderse a Paris, al resto de Francia y al mundo.

Después de 72 años en el trono, Luis XIV murió el 1 de septiembre de 1715. Su nieto se convirtió en el nuevo Rey de Francia, Luis XV, y continuó expandiendo el legado de magnífica ostentación que le había dejado su abuelo. Hoy, más de 300 años después de la muerte del Rey Sol, la industria de la moda que inauguró sigue siendo una de las más reconocidas, productivas y admiradas del mundo.

Lecturas adicionales

Jennifer M. Jones, “Courting La Mode and Costuming the French,” Sexing La Mode: Gender, Fashion and Commercial Culture in Old Regime France (Londres y Nueva York: Bloomsbury, 2004), pp. 15–46.

Kimberly Chrisman-Campbell, “The King of Couture: How Louis XIV invented fashion as we know it,” The Atlantic, 1 de septiembre de 2015.

“Louis XIV: The ‘Sun King’ (1638–1715),” Château de Versailles, recuperado el 25 de junio de 2018.

Valerie Steele, “Paris: Capital of Fashion?” y “The Birth of Paris Fashion,” Paris Fashion: A Cultural History (Londres y Nueva York: Bloomsbury, 2017), pp. xii–17 y 18–41.

Yuniya Kawamura, “Fashion Dominance in France: History and Institutions,” The Japanese Revolution in Paris Fashion: Dress, Body, Culture (Londres y Nueva York: Bloomsbury, 2004), pp. 21–34.