Exposición: “El museo en el museo”, Museo Nacional de Colombia (13 de abril–24 de junio de 2018)

Entre el 13 de abril y el 24 de junio de 2018, la sala de exposiciones temporales del Museo Nacional de Colombia se disfraza de museo. La exhibición “El museo en el museo: un lugar entre el XIX y el XX” busca acercarse al periodo de transición entre estos dos siglos, a través de un conjunto de piezas del extinto Museo del Siglo XIX y las propias del museo. El resultado: una muestra —bastante superficial— de los objetos que decoraron las casas de las élites comerciales colombianas de finales del siglo XIX que, en su afán de llevar el país hacia el progreso y la civilización, adoptaron los modos de vida extranjeros entre 1880 y 1930. Pero, a pesar de la superficialidad, vale la pena reconocer el valor de la exposición, al ser una de las pocas que muestra objetos decorativos y trajes históricos en el país.

El Museo del Siglo XIX tuvo su espacio en la que fue la casa de José María Valenzuela, en Bogotá, entre 1880 y 1915. La idea del museo fue dotar los espacios de la casa para recrear la vida en ella, con cerca de 1725 piezas catalogadas en una colección que incluye objetos decorativos, muebles, vestuario, pinturas y esculturas. Así, el museo se convirtió en un lugar para explorar los aspectos de la vida cotidiana en este periodo, acompañado de una variedad de exposiciones y publicaciones, que abrieron el espacio para indagar sobre las culturas materiales de la época en el país. La exposición “El museo en el museo” resalta este legado a través de secciones temáticas, que exploran distintos aspectos de la vida cotidiana de las élites colombianas hacia finales del siglo XIX, y que pueden entenderse a través de los objetos que alguna vez pertenecieron a la colección del Museo del Siglo XIX. Las distintas secciones se presentan de manera lineal, en el recorrido que lleva al visitante alrededor de la sala, de la primera a la siguiente.

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La exposición inicia con una introducción al Museo del Siglo XIX: fotografías y notas sobre la casa que lo vio existir, además de una línea del tiempo —quizás demasiado alta en las paredes para ser vista por el visitante inexperto— y una pancarta con las exposiciones emblemáticas y las publicaciones del museo. Hay una especie de facsimile de la fachada de una casa, marcada con la placa que alguna vez marcó la presencia del museo, y una puerta abierta, por donde el visitante pasa hacia el cuerpo de la exposición.

Desde su inicio, la exposición resalta el carácter innovador del Museo del Siglo XIX, como productor de investigaciones especializadas en aspectos relacionados con la cultura material y la vida cotidiana de las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX en Colombia. Esto se evidencia en las fuentes primarias poco convencionales que utilizaron los curadores del museo para escribir la historia: cuadros de costumbres, diarios, revistas, utensilios, prendas de vestir y archivos personales de artistas. A través de ellos, y con un gran énfasis en el traje, la exposición explora algunos de los temas importantes del periodo: la construcción de la modernidad a partir de la transformación del espacio urbano y la creación de casas comerciales; la importancia de los objetos y la cultura material en el nuevo “mundo elegante” burgués; el auge de distintos espacios domésticos y públicos para distintas actividades sociales de la élite burguesa; el papel esencial de las revistas ilustradas como medio de difusión del ideal de modernidad y la moda que con ella surgía; los viajes de las élites colombianas para importar modelos institucionales de Europa y Estados Unidos, que se creía llevarían a la nación al progreso; y la transformación en las vidas de trabajadores asalariados, que surgió con la naciente industrialización en el país.

Aunque los textos de la exposición explican la importancia de los distintos temas, poca es la relación que se hace entre ellos y los objetos. Tal vez lo que le queda al visitante es la idea de que, con la modernización del país liderada por las élites comerciales burguesas colombianas de finales del siglo XIX, se dio el auge por los objetos de lujo importados de Europa y Estados Unidos. Pero, ¿cómo interactuaron y se relacionaron los distintos objetos entre ellos? ¿Cómo fueron adaptados al contexto social, político y económico colombiano? ¿Cómo se utilizaron para crear una diferenciación de clases en nuestro país? ¿Cómo fueron las modas extranjeras y la modernidad que ellas representaban recibidas por los distintos habitantes Colombia?

Quedan, entonces, bastantes preguntas sin responder por la exposición “El museo en el museo”. Sin embargo, vale la pena resaltar su valor dentro de la oferta cultural de los museos en Colombia que, con frecuencia, ignora el valor histórico de los objetos seculares como el vestuario, los muebles y las piezas decorativas para el hogar. Sería interesante ver cómo, a partir de estas preguntas, trabajan los curadores de arte del país para continuar explorando la cultura material del país.