M de Moda

La política editorial de Fashion Theory: The Journal of Dress, Body & Culture (Teoría de Moda: La revista del traje, el cuerpo y la cultura), la moda es una “construcción cultural de la identidad encarnada.” Como tal, la moda abarca una variedad de formas de presentación personal, que van desde los estilos de calle hasta la llamada alta moda, creada por diseñadores y modistas. La moda también tiene que ver con el modo en que se hacen las cosas: modelar algo significa hacerlo de una forma particular. Finalmente, y más comúnmente, la moda se define como el estilo predominante del traje o el comportamiento en un momento determinado —lo que implica que la moda se caracteriza por el cambio continuo— (Steele 2005).

“Moda” vs. “traje”

Con frecuencia, las palabras “traje” y “moda” se usan de manera intercambiable, aunque ellas hayan emergido de disciplinas distintas. La primera se ha estudiado casi siempre desde la historia del arte, y en relación con la interpretación del traje (o la indumentaria) dentro del contexto del museo y en relación con la antropología. Esta aproximación parte de la propensión de los humanos a adornarse, aunque esto no siempre se hace a través del traje y puede incluir prácticas como la pintura corporal, el uso de aretes y los tatuajes (Entwistle 2000).

La segunda es considerada un sistema complejo que integra un fenómeno cultural con la manufactura, las tecnología, el mercadeo y los procesos culturales en los cuales se basan las relaciones de producción y consumo del traje en una sociedad particular (Entwistle 2000). Así, la moda se convierte en una actividad colectiva (Kawamura 2005), en un proceso de negociación y navegación a través del cual el individuo interactúa con el colectivo en la definición de la identidad (Kaiser 2012). la moda se define como un sistema especial de trajes, asociado con el auge de la modernidad en Occidente, con el cambio socio-político sistemático y regulado y con la aceleración del tiempo que definen la modernidad (Entwistle 2000). Con frecuencia, esta visión es criticada por privilegiar la moda como una construcción occidental (Root 2005).

Moda y modernidad

Muchos académicos consideran que existe una relación directa entre la mode, palabra en francés para “moda”, y la modernité, que significa modernidad o las calidades estilísticas de lo que se considera moderno. En efecto, la cantidad de personas que siguen la moda incrementó fuertemente durante la Edad Moderna, con inicios en el Renacimiento y especialmente desde comienzos del siglo XIX, gracias a la difusión de la democracia y el auge de la industrialización. Las últimas décadas del XIX, además, vieron el nacimiento de la producción en masa de ropa y el desarrollo de la alta costura en París. Pero se ha encontrado evidencia de sociedades en las que se experimentó un comportamiento frente al traje que reflejan un fenómeno similar al de la moda en sociedades no-occidentales y mucho antes de la modernidad occidental: en la China de la Dinastía Tang (618-907), en la cultura Azteca de Montezuma, en donde el traje debía ser usado acorde al estatus social, y en la cultura Inca prehispánica, en donde la ropa era parte esencial de un sistema complejo y jerarquizado de clasificación social.

Mitos de moda

Así como se mantiene la idea errónea de que la moda es esencialmente moderna y occidental, hay otros mitos comunes relacionados con ella:

1. Que la moda es distinta a la ropa que usamos en el diario vivir. Aunque las grandes casas de diseño como Dior y Chanel vendieron diseños delicadamente manufacturados y muy costosos a un número reducido de clientes, marcas de ropa crean y venden copias menos costosas de sus estilos, que con frecuencia es usada por el resto de la sociedad.

2. Que los hombres no usan moda. Aunque los cambios en la vestimenta masculina son más lentos y sutiles que los de ropa femenina, ésta también se ve influenciada por los dictámenes de la moda. Antes del siglo XIX, además, los hombres se involucraban en prácticas de vestuario tan elaboradas como las de las mujeres de la época.

3. Que la moda es anti-feminista. Aunque algunas feministas de los 70s se opusieron rotundamente a la moda, pues la consideraban un arma para subyugar a la mujer, otras la han usado como arma de empoderamiento. A finales del siglo XIX, por ejemplo, Amelia Bloomer comenzó a usar pantalones bombachos (que pronto adoptaron el nombre de bloomers) mientras luchaba por el movimiento sufragista en Estados Unidos. Hoy, muchas mujeres usan ciertos tipos de ropa para comunicar su feminismo: mini faldas como protesta contra el abuso callejero, camisetas con mensajes, ropa “modesta”, velos y turbantes como arma para arma para ocultar su seducción y reclamar su intelecto y humanidad, y hasta gorros rosados para protestar por sus derechos.

¿Por qué es importante estudiar la moda?

La moda es el resultado de un proceso histórico: es un flujo en el tiempo. Con frecuencia, lo moda niega lo que estaba presente justo antes de continuar con su búsqueda incesante por lo nuevo, pues la moda está relacionada con el problema del “presente eterno” en la sociedad contemporánea. Así, la moda puede usarse para entender el cambio, pues materializa las interrupciones y discontinuidades de la historia. Al ser definida por el cambio en el tiempo, la moda se convierte en un proceso histórico que define al mismo tiempo. Estudiándola, podemos entender las dinámicas económicas, sociales y culturales de distintas sociedades —históricas y contemporáneas— y los cambios que en ellas se dan.

 

Lecturas adicionales

Entwistle, Joanne. 2000. “Theorizing Fashion and Dress.” The Fashioned Body: Fashion, Dress and Modern Social Theory, pp. 40-77. Cambridge: Polity Press.

Hollander, Anne. 1994. “II. The Work of Fashion.” Sex & Suits, pp. 14-62. Nueva York: Alfred A. Knopf, Inc.

Kaiser, Susan B. 2012. “Fashion and Culture: Cultural Studies, Fashion Studies.” Fashion and Cultural Studies, pp. 1-27. Londres y Nueva York: Berg.

Kawamura, Yuniya. 2005. “1. Introduction.” Fashion-ology: An Introduction to Fashion Studies, pp. 1-18. Oxford y Nueva York: Berg.

Riello, Giorgio y Peter McNeil. 2010. “Introduction.” The Fashion History Reader: Global Perspectives, editada por Giorgio Riello y Peter McNeil, pp. 1-14. Nueva York: Routledge.

Steele, Valerie. 2005. “Fashion.” Encyclopedia of Clothing and Fashion, editada por Valerie Steele, pp. 12-13. Nueva York: Berg.

Wilson, Elizabeth. 1985. “Foreword” e “Introduction”. Adorned in Dreams, vii-xi y 1-15. New Brunswick, NJ: Rutgers University Press.