Chanel Couture Otoño 2016: Karl Lagerfeld y la elevación de la artesanía

Chanel Couture Fall 2016 by Karl Lagerfeld

Uno de mis meses favoritos en el aparentemente imparable calendario de la moda es julio, pues celebra una de sus facetas más hermosas y artísticas: la alta costura. En esta ocasión━y probablemente sin sorprender a nadie━, el show de pasarela de Karl Lagerfeld para Chanel incluyó todo un acto alrededor de la colección. Pero esta vez, en lugar de las excentricidades de la brasserie Chanel o el juguetón supermercado que existieron alrededor en sus colecciones pasadas, Lagerfeld revivió una fase nostálgica de la moda, construyendo su actuación alrededor del atelier Chanel, y trayendo a la luz algunas de sus petites mains━las ‘pequeñas (que yo llamaría más bien invisibles) manos’ de las costureras que crean la belleza de sus diseños.

Recordando a una leyenda: Bill Cunningham

Bill Cunningham New York

Conocí a Bill Cunningham en lo que me gusta recordar como el primer día de mi vida como historiadora del arte. Después de meses de trabajo duro, tratando de mostrarle al mundo de la historia del arte que yo, la economista con poca educación formal en su disciplina, podía ser parte de él, éste era mi primer día como investigadora en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (The Met). Así que, en un típico día de invierno en la ciudad—soleado pero helado—salí de mi casa con mis botines Chanel en los pies, mis libros en la cartera y mi abrigo con estampado floral favorito, tratando de no dejarme consumir por los nervios y esperando sobrevivir a mi primer día como miembro del staff en el museo que tanto adoro.

Resultó ser ese mismo día la inauguración de dos de las más exposiciones de mi departamento este año: The Power of Prints: The Legacy of William M. Ivins and A. Hyatt Mayor (El poder de los grabados: El legado de William M. Ivins y A. Hyatt Mayor) y Wordplay: Matthias Buchinger’s Drawings from the Collection of Ricky Jay (Juego de palabras: Los dibujos de Matthias Buchinger en la colección de Ricky Jay). Recién llegada al mundo de los grabados y los dibujos, y habiéndome propuesto absorber la mayor cantidad de información durante mi tiempo en el Met, pasé un largo tiempo tratando de verlo todo antes de ir por una copa de vino en la recepción. Y, mientras miraba algunos de los dibujos de Buchinger con diseños florales, un gran hombre, con la más grande sonrisa en su cara, se me acercó comentando cómo se veía de bonito el estampado floral de mi abrigo al combinarse con los dibujos que tanto tiempo llevaba yo estudiando. Era Bill.

Descubriendo la historia de la moda a través de la literatura y el arte

Les Lorettes - Fashion History and Art
Paul Gavarni [Chevalier]. “Les Lorettes,” pl. 44, publicada en Le Charivari, 13 de febrero de 1843. Foto tomada por mí en la exposición del Museo Metropolitano de Nueva York llamada “The Power of Prints”. No. 57.581.15.

Ya he mencionado varias veces que mi enfoque principal en la investigación de la historia de la moda es la intersección entre la moda, la política y la identidad. En particular, me interesan los periodos de la colonia tardía y la poscolonia en Colombia y América Latina. Nada me parece más fascinante que descubrir como el traje, y las apariencias en general, se convierten en aspectos centrales de la creación de identidad en los siglos en que el “viejo” mundo se transformó para convertirse en lo que hoy conocemos.

Estudiar estas intersecciones entre la moda, la política y la identidad, sin embargo, no resulta nada fácil. En el caso de Latinoamérica, es particularmente difícil porque la mayoría de las áreas de producción cultural han sido muy poco estudiadas, especialmente en lo relacionado con la moda. Además, como las colecciones históricas del traje son prácticamente inexistentes en la región—contrastando con las ricas colecciones que se encuentran en Europa y América del Norte—como historiadora de la moda me he visto obligada a combinar de manera creativa una variedad de fuentes de información y de tomar prestadas distintas metodologías de una variedad de áreas de investigación de diferentes tradiciones históricas.

Moda y Feminidad en la Colombia Naciente

Carmelo Fernández Tipos Blanco Mestizo y Zambo
Carmelo Fernández. Tejedoras y mercaderas de sombreros nacuma en Bucaramanga. Tipos blanco, mestizo y zambo, 1850, acuarela sobre papel, 23 x 30 cm. Biblioteca Nacional de Colombia.

Tal vez una de las lecciones que más temprano aprendí en mi formación como historiadora económica fue que, a lo largo de los siglos, la historia ha sido creada a partir de la negociación entre valores anteriores tradicionales y los nuevos valores que impregnan las sociedades cambiantes. Constantemente y, a pesar de lo que muchos creemos, la mayoría de las “tradiciones” que conocemos son, en realidad, más recientes de lo que parecen y, en muchos casos, como lo explica ávidamente Eric Hobsbawm, son también inventadas. En el siglo XIX colombiano, las tradiciones que todavía hoy rigen nuestra sociedad fueron creadas a partir del balance entre los valores nuevos independentistas y los viejos estándares españoles coloniales. Muchas de ellas, además, surgieron de una corriente de pensamiento fuertemente influenciada por la Ilustración francesa, por los escritos de pensadores como Voltaire y Rousseau.

*Este artículo fue escrito para ser publicado inicialmente en vanessarosales.com 

Sobre la maestria en Estudios de Moda de Parsons

Laura of the Valley - Statue of Liberty

Hace dos—o mas bien, tres—anos, me embarque en lo que ha sido la mas salvaje aventura de mi vida: obtener una maestría de artes en Estudios de Moda de Parsons School of Design. Todavía recuerdo despertarme un día y decidir mandar la aplicación, correr a donde mis profesores de la universidad para pedirles cartas de recomendación, tratar de encontrar la inspiración para escribir mi carta de presentación y, incluso, tener que viajar fuera de Bogotá para presentar las pruebas estandarizadas que me pedían. Y por mas de que siempre soy súper pesimista con lo que hago de afán, esta vez, en medio de la corredera, sabia que iba a entrar. De alguna forma, siempre supe que pertenecía a Parsons.

El crucero de Chanel en Cuba

Una de las mentes más brillantes de la moda actual es, sin duda, Karl Lagerfeld—conocido por muchos como el Káiser de la moda—. Catapultado durante los setentas gracias a su inmenso conocimiento de la historia del traje, y habiendo diseñado para las más importantes casas de moda del mundo, el director creativo de Chanel no deja de sorprendernos con su talento y sus “locuras”, la última de ellas resultando en 700 invitados que fueron llevados a Cuba para la presentación de su colección crucero 2016/17 para Chanel en la Avenida El Prado en La Habana.

El crucero de Chanel en Cuba

Como casi cualquier cosa que hace Lagerfeld, el desfile estuvo lleno de incongruencias que, más que perjudicar el resultado final, destacaron la ingeniosa creatividad del Káiser. En medio de una de las más importantes avenidas del centro de La Habana, y rodeado de la histórica y, desafortunadamente, algo corroída arquitectura de la ciudad, Lagerfeld mostró una majestuosa y lujosa colección.

El crucero de Chanel en Cuba

Pero lejos de representar el presente de la isla, la colección parte de una cálida nostalgia por la época antes de la revolución, y muestra nada menos que la Cuba imaginada por el genio creativo de Lagerfeld. Esta versión Cuba, vale la pena decir, rescata una serie de prendas de vestir que han quedado marcadas en el imaginario cultural del Caribe—al menos visto desde una perspectiva europea y norteamericana—enfocado en las guayaberas, los sombreros “Panamá” y los carros americanos de los cincuenta. Eso sin contar la comparsa que cerró el desfile, seguida por un séquito de modelos que hubieran podido beneficiarse de más horas de clase de baile tropical en el colegio…

El crucero de Chanel en Cuba

Pero más allá de los estereotipos, la mezcla de telas vaporosas con el tradicional tweed de la firma mostraron la perfecta combinación de masculinidad y feminidad que hizo a Mademoiselle Coco famosa y que sólo Lagerfeld ha sabido adaptar a nuestros tiempos. Ambientado por una curiosa mezcla de música clásica y algunas notas salseras, además de las hermosas voces de las hermanas franco-cubanas Lisa-Kaindé Díaz and Naomi Díaz (que forman la agrupación llamada Ibeyi), el desfile refleja exactamente lo que pretende ser: la visión romántica de Cuba que nace de la imaginación de Lagerfeld, mezclando elementos que en su mente representan a Cuba con el lenguaje de la elegancia francesa que define sus prendas. Y el resultado, en medio de todo, no es más que una muestra de lo que es la moda contemporánea: la construcción del presente a través de la extensión simultánea hacia el pasado y hacia el futuro en el proceso de diseño.

El crucero de Chanel en Cuba

Para Cuba, sin embargo, puede haber otro resultado. Si es cierto que Chanel llevó a 700 personas a Cuba, su estadía en La Habana debió traer ingresos nunca antes vistos a la ciudad—sobre todo porque en el mismo día del desfile atracó, también, el primer crucero proveniente de Norteamérica en el país—. Y estas 700 personas no han hecho más que traer atención a la belleza—idealizada—de Cuba; una belleza que, muy seguramente, un gran porcentaje de la población europea y norteamericana ha podido ver en la avalancha de imágenes de Cuba en redes sociales que ha generado el desfile. Así que, si Cuba no era una de las destinaciones más deseadas antes de esta semana, no sería raro asegurar que ahora sí lo es, impulsado por la mecánica aspiracional del mundo de la moda. Faltaría ver cuántos de los ingresos por turismo realmente benefician a la población de la isla, y no sólo a sus gobernantes…

El crucero de Chanel en Cuba

Pero lo que es cierto es que, bien o mal, Karl Lagerfeld posicionó a Cuba en el centro del mundo—aunque sólo por una semana—y el legado de sus “15 minutos de fama” podrán extenderse al menos por un año. Es posible que el mundo de la moda no supere a Cuba en un buen tiempo, que La Habana se convierta en el nuevo Tulum de las más grandes fashionistas y que el reencuentro de la isla con el capitalismo—aunque éste sólo esté de visita—le traiga ingresos y, ojalá, beneficios a sus habitantes.

Imágenes via The Coveteur. Video cortesía de CHANEL.